Flexibilidad

Flexibilidad

Esta era la palabra de cierre de una persona tras un taller de fin de semana de mindfulness.

Flexibilidad.

En otro momento del curso nos había contado que, según él, cuando uno hacía una práctica de mindfulness DEBÍA rechazar siempre cualquier otro contenido mental que no fuera estrictamente el objeto de atención designado durante la práctica, por ejemplo la respiración o las sensaciones corporales durante una ducha consciente.

Mi respuesta ante su "debía ser siempre" le desconcertó un poco.

Simplemente le di dos recomendaciones:

  • Ten siempre a tu atención "geolocaliza", es decir, es importante que sepas donde está. Si en el cuerpo, si en un recuerdo particular, si en una preocupación, etc.
  • Y segundo, pregúntate, ¿está mi atención atendiendo lo que requiere ser atendido por mí en este momento presente? Y en función de la respuesta, regulas la atención para dirigirla donde sea importante, relevante o merezca la pena estar situada.

Por ejemplo, si estás duchándote de manera consciente, llevando la atención a las sensaciones del calor y vapor en el cuerpo, al olor del gel o champú, sintiendo como el agua discurre por tu piel…y de repente te viene una idea creativa para resolver un asunto importante del trabajo o de la vida personal, aplicando las recomendaciones anteriores:

  • Primero date cuenta de que tu atención pasó de estar en el cuerpo a esa idea creativa. Observa esa idea a cierta distancia como quien coloca un post it delante de sí. Poner cierta distancia o generar cierto espacio interior para observar lo que ha surgido en la conciencia es fundamental. Se suele llamar proceso de desidentificación.
  • Y ahora que eres consciente de esa idea maravillosa y sin dejarte secuestrar por ella puedes preguntarte con sinceridad, ¿es esto lo que en este momento realmente requiere ser atendido? Por mi experiencia personal en muchas ocasiones, esos contenidos pueden esperar o bien ser desechados sin más. Y quizá en alguna ocasión realmente sea importante atenderlos en ese instante, especialmente cuando el hilo creativo que ha surgido sea especialmente relevante y escurridizo.

Para mí la libertad en cierto sentido es poder elegir donde situar la atención. Lo contrario es experimentar cómo la mente o cualquier estímulo secuestra tu atención y tú no puedes hacer nada para evitarlo. Y sé muy bien de lo que hablo porque entre los 18 y los ventitantos años experimenté mi mente fuera de control y yo no era capaz de redirigirla. Es una angustia muy grande querer concentrarte en algo y ver una y otra vez que ello no te es posible.

Y también sé que si conoces un poco el funcionamiento de la mente y la atención y practicas mucho, al menos en mi caso fue mucho, finalmente experimentas en el día a día la libertad de poder elegir donde situar tu atención. En el mundo externo cuando corresponda o en el mundo emocional interior cuando toque.

Porque la libertad siempre viaja con su amiga la flexibilidad.

Al igual que la enfermedad siempre desayuna con la rigidez.