Tiempo y espacio para el diálogo

Tiempo y espacio para el diálogo

Me llamó la atención este anuncio en el Metro de Madrid.

Tiempo y espacio para el diálogo. Seguramente el publicista nos estaba invitando al diálogo entre personas pero lo primero que me vino a la cabeza fue la necesidad e importancia del diálogo con uno mismo/a.

Nada nuevo bajo el sol. Simplemente me estoy recordando una necesidad básica de todo ser humano.

No suele ser fácil con el ritmo de vida que llevamos la mayoría encontrar/crear un espacio y un tiempo para estar de verdad contigo. Empleamos mucha parte de nuestra jornada en consumir información y cuando quizá podemos disponer de un rato para escucharnos rápidamente salimos a llenar ese momento con cualquier cosa que tengamos a mano especialmente a través del móvil. Nos estamos dando "esquinazo" continuamente. Evitamos quedarnos a solas con nosotros mismos no sea que…

Aunque esta tendencia esté presente en muchos de nosotros, a  mí me está siendo de ayuda crear dos espacios/tiempo a lo largo del día:

  • Por la mañana bien temprano antes de hacer mi práctica de mindfulness me paro  para preguntarme cómo estoy y responderme, darme cuenta de qué dice mi cuerpo al respecto y luego poderme dar algún mensaje que me permita sentirme mejor o conectar con la Confianza básica me está siendo realmente de ayuda. Algunos días este diálogo interior lo hago por escrito a modo de diario emocional. Escribir me sirve para ser más consciente de lo que se está cociendo en mi interior y para ordenar hasta cierto punto ideas y sentimientos.
  • Aprovecho además algún desplazamiento caminando para hablar conmigo, para repasar cómo va el día, qué queda por hacer y sobre todo para chequear como me estoy sintiendo internamente. Como mi tendencia cuando me meto en la vorágine del día a día es acelerarme por dentro, estas "pausas" me sirven para bajar de revoluciones. Especialmente me lo facilita el caminar más despacio de lo habitual para  propiciar entrar en contacto conmigo. Me permite entrar en un estado de conciencia donde hay más serenidad y mayor lucidez. Es un caminar escuchándome y hablándome que marca un punto de inflexión en la jornada. Me sirve además para relativizar los asuntos que me pueden estar preocupando. Es como hacer "un reset" para después retomar de otra manera lo que sea que necesite afrontar en lo que queda de día.

Recuerdo ahora la cita de Pascal:

"Todas las desgracias del hombre se derivan del hecho de no ser capaz de estar tranquilamente sentado y solo en una habitación."