Los calcetines y el barro

Tenía mucha ilusión por presentar a mis amigos a mi maestro. Yo estaba en la puerta del centro esperándoles.

Había llovido esa noche en Madrid. Llegaban tarde. Decidí entrar a la sala para reservarles un par de sillas.

Dejé mis zapatillas a un lado de la puerta de la sala de meditación y dispuse las sillas para cuando llegaran.

Al salir de nuevo de la sala decidí no ponerme las zapatas y salir a la calle así, en calcetines, a esperarles.

Un amigo que dijo: 

- "que se te van a quedar helados los pies allí afuera".

Mi respuesta fue: 

- "que no me importa, que soy del norte.."

Entonces intervino el responsable del centro:

- "Si sales asi, luego entrarás con barro en tus calcetines y mancharás la sala".

Y la comprensión fue inmediata:

Cuantas veces llevo a cabo acciones bienintencionadas donde en el fondo no estoy teniendo en cuenta las consecuencias de mis actos en los que me rodean. 

No es fácil a veces integrar al otro de una manera consciente. en la propia vida.

No digo que dejemos de hacer cosas por el hecho de que le vaya a afectar al otro.

Sólo digo que es interesante anticipar las posibles consecuencias en mí y en los demás y después tomar las decisiones que sean oportunas en cada momento.

A veces me priorizaré más a mí. A veces más al otro...

La vida son acciones y consecuencias.

Cuanta más consciencia, más libertad y más responsabilidad.

Y sí, regresé a la sala a ponerme las zapatillas antes de volver a salir.

Un poco menos de barro en mi vida.